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Aunque las conversaciones sobre hidratación íntima suelen girar siempre entorno a los lubricantes, un análisis sobre la salud de la zona genital femenina nos indicara que es más relevante la hidratación vaginal que la lubricación.
La importancia de usar un hidratante vaginal reside en su capacidad de renovar y nutrir nuestros tejidos vaginales, ayudándonos a regular el pH vaginal y evitar alergias, infecciones, irritación, picores o sequedad vaginal. Mantener la zona íntima hidratada favorece su elasticidad, promueve la renovación de los tejidos y potencia la lubricación natural, con la consecuente salud genitourinaria y la mejora de nuestras relaciones sexuales.
Un hidratante vaginal puede tener distintos valores de pH, escoger el hidratante vaginal adecuado a nuestro pH vaginal es esencial para beneficiarnos de sus propiedades y evitar efectos secundarios indeseados. Las mujeres no tenemos siempre el mismo nivel de pH vaginal; si no tienes claro cuál es el tuyo, pregunta al farmacéutico/a y te aconsejará el hidratante vaginal más indicado para tu caso particular.
Entre las particularidades de un hidratante vaginal, destacamos:
Aunque difiere en según la persona, en cuestión de semanas empezaremos a notar los beneficios de usar hidratantes vaginales.
A modo de prevención y cuidado íntimo, usar productos de hidratación vaginal es una buena opción a cualquier edad. Pero existen casos en los que es una necesidad:
En cuanto a cómo utilizarlos, teniendo en cuenta la variedad de productos de hidratación vaginal que existen en el mercado, dependerá de cada producto. En el caso de geles hidratantes vaginales y cremas, suelen aplicarse directamente sobre la zona íntima, pero la mejor opción es preguntar al farmacéutico/a y seguir fielmente las instrucciones del producto.
La primera diferencia a tener en cuenta es que un lubricante vaginal está pensado para usarse esporádicamente: durante la relación sexual, al usar estimulantes sexuales o para facilitar la introducción de instrumentos médicos en la zona vaginal.
Un lubricante vaginal no tiene gran influencia en la salud íntima de una mujer, tan solo evitar posibles lesiones por fricción en la zona vaginal o evitar que se rompa el preservativo. Además, un lubricante vaginal no nos hidratará la zona íntima, sólo la lubrica. Y, como su efecto es esporádico e instantáneo, suelen evaporarse con rapidez.
Evitemos los lubricantes con agregados de sabores y aromas, glicerina o químicos espermicidas, pues pueden ocasionarnos irritación vaginal, deshidratación de los tejidos o favorecer las enfermedades de transmisión sexual y las infecciones vaginales.